Las barberías, por lo general, albergan un concepto tradicional donde un hombre de bata blanca y repeinado, quizá con bigotes, corta el pelo o arregla la barba a nuestros abuelos y es que, en la memoria colectiva, siempre se ha asociado al barbero con clase y distinción conservadoras de una época pasada.

Hoy, con el look de moda de un hombre de barba poblada y melena leonina, quizá proveniente de la influencia que las series medievales están teniendo en el target masculino, se impulsa la actualización de las barberías hacia un recinto que conserva los rasgos tradicionales, bien, restaurando lo vintage o bien, diseñando decoración retro

Cabe destacar que el término vintage, en diseño, se refiere al elemento conservado o restaurado de la época a la que hace alusión y retro se refiere a lo construido en la actualidad, pero con el diseño a la época a la que hace alusión.

Así vemos que el diseño de interiores de estas nuevas barbershop, prima lo vintage en muebles y lo retro en instrumentos y materiales para la ejecución del corte de barba y pelo e, incluso, en la coloración.

La transformación o diferenciación tiene lugar en el look del barbero, el cual, por lo general, es un hombre con un peinado exclusivo, una barba bien tallada, probablemente repleto de tatuajes en los brazos y una vestimenta bien ceñida al cuerpo.