El ser humano está en constante movimiento, por eso el ser humano tiende a la evolución y teje postulados, hipótesis y teorías en torno cómo será su futuro. La tendencia hacia la longevidad, inmortalidad y todo lo que conlleve a preservar la especie, es un hilo anudado donde muchos factores tienden a asegurar cambios apoteósicos que van ligados estrechamente con la tecnología.

Curar el envejecimiento es posible gracias a la medicina regenerativa, los tratamientos con células madre, las terapias genéticas, la impresión 3-D de órganos, la bioingeniería, la nanotecnología molecular, las drogas ansiedad o las hormonas de crecimiento, según José Luis Cordeiro, ingeniero en Silicon Valley

El multifacético ingeniero egresado del MIT (Massachusetts Institute of Technology) y profesor fundador de la Singularity University, en Silicon Valley, José Luis Cordeiro, asegura que se puede modificar la edad biológica de las células humanas, es decir, que estaremos asistiendo a la última generación del ser humano para dar paso al transhumano, un ser humano modificado genéticamente gracias a la tecnología en menos de 30 años para ser eternamente joven.

La teoría de la longevidad que expone Cordeiro, se sustenta en que las células madres viven indefinidamente si están en un organismo adecuado, por tanto, la tarea es adecuar el organismo para que las células madre vivan indefinidamente, por ello, la cura del cáncer es prioritaria. Por su parte, los gigantes Google, Microsfot y Facebook, están apostando por investigaciones ligadas a la cura del cáncer que es una de las principales causas de muerte del organismo. 

Control del envejecimiento, el rejuvenecimiento y la posibilidad de la vida eterna: en, al menos, 30 años tendremos el control de la muerte gracias a la tecnología por la reprogramación celular: genes maestros que son capaces de hacer rejuvenecer las células, afirma Cordeiro.

En este encuadre, surge el eterno debate desde tiempos de la alquimia: ética vs. ciencia y es que ya es un hecho el cruce de especies por el transplante de órganos de primates a cerdos o la manipulación de organismos animales para alargar vida de ratones, gusanos y mosquitos, toda una abominación según los detractores que cuestionan los avances tecnológicos para evitar lo que, según ellos, es la deshumanización