Seleccionar página

Bienvenidos a este podcast que trata acerca de cómo identificar a los charlatanes o charlatanas que crean marcas superficiales. Para empezar, el diccionario de la RAE, la Real Academia Española, define a un charlatán como aquel que habla mucho y sin sustancia, cuenta lo que no debe, es un embaucador y que se dedica a la venta ambulante y anuncia a voces su mercancía.

El charlatán nació en el medioevo e iba con su carro por las ferias de los pueblos siendo vendedor de milagrosos ungüentos para el crecimiento del cabello, también era dentista o traumatólogo, o sea, el charlatán lo solucionaba todo malogrando al mercado, por suerte, la ciencia irrumpió y la ignorancia se acabó…aunque no totalmente.

De esa figura, el charlatán o el pregonero medieval nació el publicista y luego el marketiniano, y una gran parte de ese método, el del ignorante, hoy reina en las redes sociales 3.0, en especial, en Facebook, Instagram y YouTube y vamos a identificarlo para salir corriendo de su encanto embaucador.

Para empezar, este personaje cree tener un gran dominio de su lenguaje corporal y físico, pero habla tanto y dice tan poco que comete errores tanto de gramática como de conceptos y expone de forma saturada sus gestos sin control.

Acto seguido, el charlatán o charlatana, se hace pasar por tu amigo o amiga para sacar información confidencial, hasta te pide ayuda porque te admira, pero esa admiración es envidia y lo sabe…todo lo que logre sacar con su descaro, luego lo aplicará en su verborrea artificial y, por último, no te da las gracias si no que se convierte inmediatamente en tu rival, teniendo el terrible descaro de sonreír ante tu presencia o seguir alabándote para aniquilarte en tu ausencia, hablando mal de ti.

Caminará por los lugares que anduviste, contactará a quienes son tus contactos y ofrecerá el triple de lo que tú ofreciste para sacar el máximo provecho de lo que te llevó años de estudio e investigación, pero como es un charlatán, una marca blanca, será descubierto solo por los inteligentes, que se apartarán rápidamente y el charlatán o la charlatana se quedará con aquello que tú desechaste muchísimo antes.

El charlatán hará su teatro, hablará más de lo debido, jamás enseñará resultados exitosos más que los que existen solo en su cabeza llena de delirios de grandeza, llevará al caos a quienes embaucó y será una amenaza para el sector, sobre todo para él mismo, porque, después de todo somos seres humanos que necesitamos protección, a veces hasta de nosotros mismos.