Los prodigios, son aquellos que hacen funcionar los dos hemisferios del cerebro de forma excepcional. Más allá del talento, el prodigio desarrolla una capacidad casi de terror y en el límite puede caer en la demencia.

La paranoia, el síndrome de asperger, la histeria y los demás trastornos de la mente suelen atribuirse a los genios, pero también esos genios pueden reconducir su destino y eso es lo que los convierte en prodigios.

Beth Harmon, el personaje de la miniserie de Netflix, Gambito de Dama, es una prodigiosa adicta al ajedrez y al movimiento excéntrico, Gambito de Dama, que deberá jugar con su adversaria más peligrosa: su mente.

El personaje de Beth es interpretado por Anya Taylor-Joy, una joven actriz que protagonizó The Witch. La extraña belleza de Anya es ideal para explicar el personaje de Beth, quien debe buscar el equilibrio en una época, los sesenta, donde la mujer salía de ser sometida por el machismo y se volvía libertina con el feminismo.

Sin caer en spoiler, la grandeza del personaje de Beth Harmon recae en abrirse paso en el tan masculino mundo del ajedrez, compitiendo con elegancia femenina honor y sin condernar al hombre formando alianzas estratégicas propias de los ganadores.